Realizado esto, la materia prima pasa a un conjunto de silos herméticos conectados por un sistema informático para disponer permanentemente de información sobre el control de las existencias, que permite la correcta dosificación y almacenamiento de los diferentes sistemas de molturación.
 
    Dependiendo de la demanda de nuestros clientes, ésta molturación, es realizada bien por el sistema tradicional de piedras, bien por el moderno sistema de micronización de partículas.

    Un sistema neumático, transporta el producto final a la planta de esterilización por vapor directo. Ésta, controlada informáticamente, somete nuestro producto a los parámetros predeterminados, tales como presiones de vapor, temperaturas, tiempo de residencia en esterilizador, etc.

    El paso siguiente seca la humedad residual del propio proceso, y enfría el pimentón, pasando éste por un tamiz, adecuando la granulometría al tamaño requerido por nuestro cliente.